Publicado en La Nación
Howard Rheingold, el promotor de ¨The Well¨, la primera red social de Internet, ya decía cosas como éstas en 1993: "En el uso que hagamos de estas tecnologías nos jugamos el futuro de la democracia. El problema es cómo conseguir que estos recursos sean accesibles a la mayoría de la población y den la oportunidad de cambiar las reglas del juego democrático".
Hoy en día Internet se ha masificado y la brecha digital entre pobres y ricos, o entre mujeres y hombres está disminuyendo. Apenas persisten ciertas diferencias por edades, que podrían desaparecer con la democratización de los celulares con conexión a Internet y mejoras en la penetración de la Red en la población.
¿Gobierno 2.0? Básicamente, se trata de introducir en el mundo de la política y el gobierno los principios que inspiran la Web 2.0: la transparencia, la apertura y la colaboración.
Esto tiene muchas implicaciones: la supresión de intermediarios entre políticos y ciudadanos, la posibilidad de que los ciudadanos se organicen por sí mismos al margen de los partidos e instituciones o de que colaboren abiertamente con la labor administrativa, además de la disponibilidad de herramientas para que los ciudadanos realicen control político.
La Comisión Europea reconocía recientemente su importancia y lo resumía como una serie de herramientas relacionadas con Internet que permiten mejorar la relación de los ciudadanos con el Gobierno: "Hay una demanda creciente para que las administraciones se hagan más transparentes y abiertas cara al ciudadano, tanto en lo que se refiere a la prestación de servicios como al diseño de las políticas públicas. Si esta demanda se gestiona correctamente, puede contribuir a mejorar y reducir los costos de los servicios públicos, así como a incrementar la confianza en la administración pública".
El aprovechamiento de las nuevas tecnologías y redes sociales está propiciando un adecuado intercambio, fomenta la participación e incorpora nuevos valores de propuestas para mejoras al sector público, generando una mejora en la percepción de la ciudadanía y por tanto repercutiendo en una mejor imagen de los Gobiernos y políticos o todo lo contrario como ha venido sucediendo con la mala imagen generada por la presencia del presidente Hugo Chávez en Twitter.
Varias etapas. Visto desde una perspectiva cronológica digamos que hemos pasado por las siguientes etapas en las formas de gobierno: Una primera donde los Gobiernos no escuchan a los ciudadanos y ellos no tiene medios para hacerse escuchar, es decir la democracia de toda la vida dónde hay una campaña electoral, se vota cada 4 años y 4 años después volvemos a hablar. Luego encontramos una segunda etapa donde una parte de los ciudadanos tienen medios para hacerse escuchar, pero los Poderes Públicos no escuchan, hay una explosión de blogs políticos, twitters, iniciativas, pero el mundo político no se lo ha tomado en serio aún.
Así empezamos a vivir una nueva fase, gracias a políticos como Howard Dean y al presidente estadounidense Barack Obama, donde se empiezan a ver intentos serios de Gobiernos de escuchar a esa cierta gente que tiene medios para hacerse escuchar.
Podríamos decir que de alguna forma estamos en esta situación; políticos, poderes públicos, prensa y una gran variedad actores sociales, toman conciencia del tema, y deciden ser parte de la discusión para escuchar activamente lo que se dice, vía herramientas de la web 2.0.
La política ahora es diferente, es una política abierta y es ahí hacia dónde nuestros Gobiernos se deben dirigir ahora con un reto: escuchar y hacer partícipes a la población; la discusión ya ha iniciado: ojalá nuestro políticos decidan ser parte.





