miércoles 24 de junio de 2009

Gaudí, el Arquitecto de Dios


A la muerte de Gaudí, existía ya un amplio sentir en la ciudad de Barcelona acerca de su santidad. Murió como siempre lo había querido, pobre en un hospital de beneficencia, acogido solo por el amor de Dios.
Así dejó este mundo uno de los máximos genios de la arquitectura moderna, el mismo que se convirtió prácticamente en un mendigo que pedía limosnas en pro de la construcción de su gran obra: La Sagrada Familia.
El Arquitecto Santo. Antoni Gaudí i Cornets fue, en sus aspectos humanos como en los divinos, un personaje controversial. Tuvo un conocimiento claro de la naturaleza humana, con todos los defectos que ésta comporta.
Trató de conocer y de corregir los propios, siguió fielmente la moral católica y, desde que se entregó de lleno a la construcción del Templo, abandonó la buena vida que había disfrutado como arquitecto joven y de gran prestigio profesional. Fue siempre muy austero en su habitación y comida, y estaba convencido de que cuando una familia tiene una vida floreciente es porque hay alguien que se sacrifica.
Cuando explicaba a los visitantes las obras del Templo, su exposición era un apostolado de la doctrina, las escenas del Evangelio y el sonido de sus palabras impresionaban a cualquiera.
Antonio Gaudí fue un personaje bastante conservador y convencional (aunque con numerosas extravagancias de genio), ferviente católico y cuyos motivos de inspiración se los brindaban los recuerdos de la infancia, el paisaje, la flora y la fauna catalanes, su erudición libresca y su nacionalismo catalán.
Desde el 12 de abril del año 2000 y una vez cumplidos los trámites con Roma, existe un proceso de beatificación en marcha, que basa parte de su argumentación en la curación milagrosa del obrero Josep Campderrós, que en 1905 cayó dentro de una cuba de ácido y curó milagrosamente, aunque lo cierto es que Gaudí no estaba allí en aquel momento..
Gaudí no publicó libros, aunque se han publicado muchos centenares acerca de él, no dio conferencias, pero explico como nadie su amada Sagrada Familia y dio abundantes consejos que luego fueron publicados por sus colaboradores y discípulos.
Inquietud social y política. Gaudí sintió ya de joven los problemas sociales de su época y se preocupó de las condiciones de vida de los trabajadores. Muy pronto se percató de las agudas contradicciones sociales de su tiempo, veía como solución la puesta en práctica de la Doctrina Social Cristiana y no en los “mesianismos materialistas”.
Su catalanismo era también sólido y dio muestra de él en numerosos detalles a lo largo de toda su vida, si bien no quiso plasmarlo en una toma de posición política, como se le propuso alguna vez.
Hay personas que tratan de ser arquitectos, hay otros que aprenden a serlo y hay algunos que nacen siendo Arquitectos y Gaudí es uno de ellos, posee una obra que invade los sentidos e inunda el espíritu.
Su obra es vasta, pero su vida también es interesante. En este mes de junio, mes de su nacimiento y muerte recordamos a “El más ingenioso de todos los arquitectos. El más catalán de todos los catalanes” como lo llamó una vez su amigo y colega Joaquim Torres García.

3 comentarios:

Palas dijo...

este hombre fue un exito en la arquitectura... los hombres de su epoca me asombran, tanta inteligencia con poca tecnologia y recursos... unos grandes genios!!!!

Saludos!"!!

dolor de muelas dijo...

Ya había leído una vez de él.... fue un verdadero artista

Zacarías dijo...

Hola! La arquitectura de Gaudí me fascina. De hecho acabo de escribir un artículo sobre La Sagrada Familia en 3D que puedes ver en línea. ¡Espero que te guste! :)

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