Esteban Porras Zúñiga / estebanpz@gmail.com
El 2 de mayo de 1808, en plena invasión francesa, las personas “más duras” de Madrid desafiaron a 30.000 hombres del ejército de Napoleón. Con la minuciosidad de una investigación y la extensión de una novela, Arturo Pérez Reverte narra con agilidad sobre la base de informe militares, crónicas y memorias de personas los acontecimientos de ese día histórico no solo para España, sino para Europa y hasta para nuestro continente.
Un tipo particular. Periodista y reportero de guerra durante 21 años, Pérez Reverte es sin duda, el autor más importante de la narrativa española actual. Su cercanía al público con más de 750 artículos de opinión y 23 libros publicados, aunado a su interés de estimular la lectura en los más jóvenes tocando todo tipo de temas, lo ponen en un sitio privilegiado.
Miembro de la Real Academia Española de la Lengua, este apasionado del lenguaje de las cárceles y de temas militares, autor del mítico personaje de aventuras “El Capitán Alatriste” es el que recrea ese dos de mayo histórico.
En un tiempo donde mucha literatura apuesta a tramas ocultos y a conspiraciones vaticanas, vale la pena adentrarnos en ese día de 1808 en un libro que oscila entre la realidad y la ficción.
Un día de cólera. No hay fuerza mayor que un pueblo unido y así fue ese día de mayo, con garrotes, hachas o lo que estuviera a mano para impedir el avance de un poderoso ejército napoleónico. La narración es “desde adentro” con base a testimonios reales de las víctimas y los testigos, en una batalla donde combatió la gente humilde y donde las personas de orden y cierta clase se quedaron en sus casas.
Por eso es un libro particular, el personaje principal no existe, al contrario son casi 300 los hombres y mujeres con nombres y apellidos, las que protagonizan esta apasionante historia de héroes reales, que muchas veces quedan en el anonimato en un libro estremecedor que refleja un grito de cólera.
Desencadenante de libertad. Ese inicio de siglo fue un grito de libertad para muchos pueblos, lo fue para el pueblo español y para nuestra América de la época. La crisis económica de Guatemala (en aquel momento toda Centroamérica) se debía en mayor medida a los problemas políticos de España, que iniciaron con la invasión de Napoleón.
Los momentos que comprenden los hechos de la batalla del 2 de mayo y que se acentúan cuando Bonaparte cede el trono a su hermano José, son los que provocan que la Intendencia de San Salvador, que había acusado más estragos con la crisis económica, fuera la primera en rebelarse de forma abierta en 1811.
Fue el primer grito de cólera de nuestros pueblos centroamericanos, el libro de Arturo Pérez no lo narra, pero vale la pena recordar el motivo por el cual nuestros pueblos empiezan a buscar la independencia.
Este hombre lúcido de pluma fácil y lectura profunda, ha acercado la literatura a más personas de las que nadie pueda imaginarse. Y con motivo de su libro nos recuerda el porqué de nuestra independencia: un ansia de lucha también nació en nuestros hombres y mujeres.
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